Qué hacer en Salta: la capital colonial, Cafayate, Cachi y el Tren a las Nubes
El casco histórico, el Cerro San Bernardo, la Quebrada de las Conchas y Cafayate: qué ver en Salta, un itinerario de 3 días y cómo llegar en micro.

Salta, “la Linda”, junta en un mismo viaje una capital colonial que se recorre a pie y algunos de los paisajes más impactantes del norte argentino. Si te preguntás qué hacer en Salta, la respuesta tiene dos mitades: caminar el casco histórico, subir al Cerro San Bernardo y terminar la noche en una peña, y salir de excursión a los Valles Calchaquíes, a Cafayate, a Cachi o a la Puna en el Tren a las Nubes.
La ciudad es la base ideal: desde su terminal salen los micros a los pueblos de los valles y las excursiones a las quebradas. Abajo tenés los 14 lugares que más valen la pena, un itinerario de 3 días y todo lo que necesitás para llegar en micro.
- Dónde queda
- En el valle de Lerma, en el noroeste argentino, a unos 1.500 km de Buenos Aires
- En micro desde Buenos Aires
- Entre 20 y 22 horas, según el servicio
- Mejor época
- Todo el año; el invierno es seco y soleado, y el verano, más lluvioso y verde
- Cuántos días
- Tres días para la capital y dos excursiones; cinco si sumás el Tren a las Nubes
Las 14 mejores cosas para hacer en Salta
1. Plaza 9 de Julio, la Catedral y el Cabildo
El corazón de Salta capital es la Plaza 9 de Julio, rodeada de edificios coloniales, galerías y cafés. Frente a ella se levanta la Catedral Basílica de Salta, construida en 1856, con su fachada rosa inconfundible: adentro descansan los restos del General Güemes y están las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, patronos de la provincia. La entrada es gratuita y de noche, iluminada, es una de las postales más lindas de la ciudad.
En el mismo perímetro está el Cabildo, con su larga recova de arcos blancos, y alrededor se concentran bares y restaurantes. Desde la terminal de micros se llega caminando en unos 20 minutos o en colectivo urbano.
2. El Teleférico y el Cerro San Bernardo
El Teleférico San Bernardo sale del Parque San Martín, a pocos minutos de la terminal, y en unos 10 minutos te deja en la cima del Cerro San Bernardo, a 1.454 metros, con miradores, senderos y puestos de artesanías. La vista abarca todo el valle de Lerma. La otra forma de subir es a pie, por una escalinata de más de mil escalones.
3. La Quebrada de las Conchas
Camino a Cafayate por la Ruta 68, la Quebrada de las Conchas es un cañón de cerros rojizos esculpidos por la erosión, con un mirador distinto en cada curva. Sus dos paradas más conocidas son la Garganta del Diablo, un cañón profundo de paredes rojas al que se entra caminando desde el costado de la ruta, y el Anfiteatro, una caverna semicircular con una acústica tan potente que suele haber músicos tocando zambas y chacareras. Las dos son de acceso libre.

Se hace en excursión desde la capital (unas 3 horas de viaje hasta la zona) o en el micro a Cafayate: si querés bajarte en la Garganta del Diablo, avisale al chofer. Llevá sombrero, agua y protector solar, porque el sol pega fuerte y hay poca sombra.
4. Cafayate, la tierra del torrontés
Cafayate es la capital del vino del norte y la escapada más buscada desde Salta capital. Su torrontés, un blanco fresco y aromático, se prueba en bodegas que se recorren a pie o en bici desde la plaza, y el helado de vino es una especialidad local que hay que probar. Desde la terminal de Salta salen micros todos los días y el viaje dura unas 4 horas.
Más al norte, por la Ruta 40 entre Cafayate y San Carlos, está la Quebrada de las Flechas, con formaciones de roca puntiagudas que se levantan como lanzas; la mejor luz es la del atardecer. Para armar tu estadía, mirá la guía de qué hacer en Cafayate y la nota de astroturismo en Cafayate.
5. El Tren a las Nubes y el Viaducto La Polvorilla
El Tren a las Nubes es la postal más famosa de Salta: sube a la Puna por encima de los 4.200 metros y su tramo estrella es el Viaducto La Polvorilla, un puente de hierro de 224 metros de largo a 64 metros de altura. La excursión completa combina micro y tren, pasa por San Antonio de los Cobres y dura entre 12 y 15 horas.
6. El MAAM y los Niños del Llullaillaco
El Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM), sobre la Plaza 9 de Julio, exhibe a los Niños del Llullaillaco, tres niños incas hallados a más de 6.700 metros de altura en el volcán del mismo nombre. Para preservarlos se muestran de a uno, en forma rotativa, así que siempre hay uno en exhibición. Es una visita única en el mundo y entra perfecto en el recorrido del centro; la entrada conviene consultarla en sus canales oficiales.
7. Cachi, el pueblo blanco de los valles
Cachi, a 2.280 metros de altura, es un pueblo de calles empedradas y casas blancas de adobe en plenos Valles Calchaquíes. Tiene una plaza tranquila, la iglesia San José y el Museo Arqueológico Pío Pablo Díaz, con piezas de los pueblos originarios; en los alrededores hay bodegas de vinos de altura. Su nombre viene del quechua y se asocia a la sal.

Desde la terminal de Salta salen micros todos los días y el viaje dura unas 4 horas, pero el camino es parte del paseo. Si podés, quedate al menos una noche: probar un vino de altura mientras cae el sol y comer un locro o unas empanadas en una peña local es lo mejor de Cachi.
8. La Cuesta del Obispo y el Parque Nacional Los Cardones
Camino a Cachi, la Ruta 33 sube por la Cuesta del Obispo, un tramo de curvas hasta el mirador Piedra del Molino, a 3.348 metros. El paisaje cambia según la época: verde intenso en verano, ocres en invierno y muchas veces un mar de nubes cubriendo los valles. Salí temprano, cuando la luz es mejor y hay menos niebla.

Después de la cuesta empieza el Parque Nacional Los Cardones, que protege más de 64.000 hectáreas de cactus gigantes. Lo atraviesa la Recta del Tin-Tin, un tramo recto de la ruta que sigue un antiguo camino inca, y tiene senderos cortos como el del Valle Encantado. La entrada es gratuita; llevá gorra, agua y protector, porque casi no hay sombra.
9. Las peñas folklóricas de la calle Balcarce
Las peñas son el alma de la noche salteña. En los locales de la calle Balcarce y alrededores, músicos locales tocan zambas, chacareras y bagualas mientras se sirven empanadas, locro y vino. Desde el centro se llega caminando, y la participación del público es parte de la fiesta: animate a aplaudir y a zapatear.
10. La Quebrada de San Lorenzo
A unos 12 kilómetros de la capital, la Quebrada de San Lorenzo es un área protegida de senderos entre bosques y arroyos, ideal para caminar, cabalgar o pasar la tarde al aire libre. Se llega en colectivo en una media hora y tiene restaurantes, casas de té y puestos de artesanías. Si te gusta caminar, el sendero al mirador de las Yungas tiene una vista excelente.
11. Las Salinas Grandes y la Quebrada de Humahuaca
Desde Salta salen excursiones de día completo a las Salinas Grandes, un desierto blanco de sal a unos 3.500 metros de altura, que se combinan con Purmamarca y la Quebrada de Humahuaca, ya en Jujuy. Llevá anteojos de sol, protector y agua: la luz es intensísima y el clima, muy seco. Si te tienta quedarte, mirá la guía de la Quebrada de Humahuaca: Purmamarca, Tilcara y Humahuaca.
12. El Dique Cabra Corral
El Dique Cabra Corral, a unos 85 kilómetros de la ciudad, es un embalse enorme rodeado de cerros, con rafting, kayak, paseos en lancha, pesca y hasta puenting. Hay micros desde la terminal a Coronel Moldes, la localidad más cercana, y desde ahí se sigue en taxi. Es un plan de día completo: llevá malla, protector y algo para hacer un picnic junto al agua.
13. El Mercado Artesanal y el Mercado San Miguel
El Mercado Artesanal funciona en una casona antigua y reúne ponchos, tejidos, cerámicas y platería de la provincia; en Salta no se regatea, y los precios van directo a los artesanos. Para comer barato y bien, el Mercado San Miguel, en el centro, es el lugar de las empanadas y los platos regionales.
14. La Virgen del Cerro
El santuario de la Virgen del Cerro, en la ladera de un cerro al norte de la ciudad, es un centro de peregrinación que reúne a miles de fieles. Más allá de lo religioso, el entorno serrano vale la visita. Se llega en auto o taxi desde el centro en unos 20 minutos y el último tramo se sube a pie; si buscás tranquilidad, evitá los días de misa multitudinaria.
Qué hacer en Salta en 3 días: itinerario
Con tres días tenés tiempo para la capital y dos excursiones a los valles, que salen en direcciones distintas: por eso conviene hacer cada una en un día propio.
- Día 1, Salta capital: Plaza 9 de Julio, Catedral, Cabildo y MAAM a la mañana; Teleférico y Cerro San Bernardo a la tarde; cena en una peña de la calle Balcarce.
- Día 2, hacia el sur: Quebrada de las Conchas, con paradas en la Garganta del Diablo y el Anfiteatro, y tarde de bodegas en Cafayate.
- Día 3, hacia el oeste: Cuesta del Obispo, Parque Nacional Los Cardones y la Recta del Tin-Tin hasta Cachi.
Si tenés un cuarto día, sumá el Tren a las Nubes; con un quinto, las Salinas Grandes y Purmamarca. Cafayate y Cachi rinden mucho más si dormís una noche en cada pueblo.
Qué hacer en Salta capital caminando
El centro de Salta se recorre entero a pie. Un buen circuito arranca en la Plaza 9 de Julio, sigue por la Catedral, el Cabildo y el MAAM, que están en la misma plaza, y baja hacia el Parque San Martín para subir en teleférico al Cerro San Bernardo. A la noche, la calle Balcarce queda a pocas cuadras. Sólo para la Quebrada de San Lorenzo y la Virgen del Cerro vas a necesitar colectivo o taxi.
¿Cuándo conviene ir a Salta?
Salta se visita todo el año. En invierno los días son secos y soleados, ideales para las excursiones, pero las noches son frías y en la Puna hace mucho frío: es la época de las vacaciones de invierno, con más movimiento. En verano llueve más, sobre todo a la tarde, y los cerros se ponen verdes; alguna ruta de montaña puede complicarse después de una tormenta. La primavera y el otoño tienen temperaturas agradables y menos gente.
Qué comer en Salta
Las empanadas salteñas son la bandera de la cocina local, y en cualquier peña o mercado vas a encontrar locro, humita y tamales. Para tomar, el torrontés de los valles; en Cafayate, el helado de vino. El Mercado San Miguel y las peñas de la calle Balcarce son los dos lugares más fáciles para probar todo eso.
Cómo llegar a Salta en micro
Desde Buenos Aires, los micros salen de la Terminal de Ómnibus de Retiro y tardan entre 20 y 22 horas, según el servicio: conviene un cama para llegar descansado. También hay micros directos desde Córdoba. Llegás a la Terminal de Ómnibus de Salta, cerca del Parque San Martín y a unos 20 minutos a pie de la Plaza 9 de Julio. Desde la misma terminal salen los micros a Cafayate, Cachi, Coronel Moldes y Jujuy.
Viajá en micro a Salta
Pasajes de micro a SaltaSi seguís viaje hacia el norte, tenés la guía de qué hacer en San Salvador de Jujuy y la de qué hacer en Tilcara. Hacia el sur, la Ruta 40 te lleva de Cafayate a los valles tucumanos: mirá qué hacer en Tucumán y qué hacer en Tafí del Valle.
Preguntas frecuentes sobre qué hacer en Salta
¿Qué hacer en Salta en 3 días?
Un día para la capital (Plaza 9 de Julio, Catedral, MAAM, Cerro San Bernardo y una peña), otro para la Quebrada de las Conchas y Cafayate, y el tercero para la Cuesta del Obispo, Los Cardones y Cachi.
¿Qué hacer en Salta capital caminando?
Todo el centro se hace a pie: la Plaza 9 de Julio con la Catedral, el Cabildo y el MAAM, el Parque San Martín con el teleférico al Cerro San Bernardo y, a la noche, las peñas de la calle Balcarce.
¿Cuánto se tarda de Salta a Cafayate?
Unas 4 horas en micro desde la terminal de Salta, por la Quebrada de las Conchas. Hay salidas todos los días.
¿Cuántos días conviene quedarse en Salta?
Tres días alcanzan para la capital y dos excursiones a los valles. Con cinco sumás el Tren a las Nubes y las Salinas Grandes.
¿Cuánto tarda el micro de Buenos Aires a Salta?
Entre 20 y 22 horas, según el servicio, desde la Terminal de Ómnibus de Retiro hasta la terminal de Salta.