Qué hacer en Río Gallegos: la costanera, Laguna Azul y los pingüinos de Cabo Vírgenes

La costanera sobre la ría, la catedral de madera, los museos, un cráter volcánico con una laguna azul y una pingüinera en el km 0 de la Ruta 40.

Por Plataforma10 · · Actualizada el

Una laguna de agua azul verdosa dentro de un cráter volcánico de paredes oscuras, en la estepa santacruceña

Río Gallegos es la capital de Santa Cruz y la última gran ciudad antes de cruzar a Tierra del Fuego. Queda sobre la ría del río Gallegos, a pocos kilómetros de su desembocadura en el Atlántico, y combina historia de pioneros con una naturaleza que sorprende. Si te preguntás qué hacer en Río Gallegos, el plan tiene tres partes: la ciudad, con su costanera, su catedral de madera y sus museos; la Laguna Azul, un cráter volcánico con agua turquesa; y Cabo Vírgenes, una pingüinera junto al faro donde nace la Ruta 40.

Dónde queda
En el sur de Santa Cruz, sobre la ría del río Gallegos y la Ruta Nacional 3
En micro desde Buenos Aires
Unas 36 a 44 horas desde la Terminal de Retiro
Mejor época
De octubre a marzo, la temporada de pingüinos
Cuántos días
Tres: uno para la ciudad, uno para Laguna Azul y uno para Cabo Vírgenes

Las 8 mejores cosas para hacer en Río Gallegos

1. Ver los pingüinos de Cabo Vírgenes

¿Dónde ver pingüinos en Río Gallegos? En la Reserva Provincial Cabo Vírgenes, a unos 130 kilómetros al sur de la ciudad, en el extremo sudeste del continente. Ahí está una de las colonias de pingüinos de Magallanes más grandes de la Argentina: entre octubre y marzo llegan a anidar y criar a sus pichones, y caminás por senderos señalizados entre los nidos.

Junto a la pingüinera está el Faro Cabo Vírgenes, que ilumina la entrada del Estrecho de Magallanes desde 1904, y el cartel del kilómetro cero de la Ruta 40, la ruta que recorre el país de sur a norte. El último tramo del camino es de ripio y no hay transporte público: se va en auto o con una excursión desde Río Gallegos, y es un día completo.

2. Asomarte al cráter de la Laguna Azul

La Laguna Azul está a unos 60 kilómetros al sur de la ciudad, cerca de la frontera con Chile. Es una laguna dentro del cráter de un volcán apagado del campo volcánico Pali Aike, con un color azul verdoso intenso que contrasta con las paredes de roca negra. Está protegida como reserva geológica provincial y desde el estacionamiento sale un sendero que sube al borde del cráter y lo rodea.

Se llega por la Ruta Nacional 3 y un acceso asfaltado, salvo los últimos metros. Llevá binoculares: en la zona se ven flamencos y cisnes de cuello negro. Las fuentes recomiendan ir entre octubre y abril, cuando el clima es más amable.

3. Caminar la Costanera Ángel Sureda

La Costanera Ángel Sureda es el paseo clásico de la ciudad: más de un kilómetro frente a la ría, con una amplia playa de piedras y la desembocadura del río Gallegos en el horizonte. En el camino están las letras de la ciudad, el Monumento al Heroico Piloto Argentino, que mira hacia las islas Malvinas, y el monumento a Don Bosco. Al atardecer, con la marea alta, la postal es otra.

Las letras corpóreas de Río Gallegos y el escudo de la ciudad, con un velero y un sol, sobre la costanera frente a la ría en un día nublado

4. Mirar aves en la Reserva Costera Urbana

Toda la costa de la ría frente a la ciudad es parte de la Reserva Costera Urbana, un área protegida municipal de unas 1.500 hectáreas, reconocida como sitio importante para la conservación de las aves. En la marea baja se llena de aves playeras migratorias que se alimentan en el barro: con paciencia y binoculares, la observás desde la misma costanera.

Esculturas de una tonina overa y dos pingüinos de Magallanes en la costanera de Río Gallegos, con la ría y la playa de piedras de fondo

5. Visitar el Museo de los Pioneros

El Museo de los Pioneros funciona en una casa de principios del siglo XX, en Elcano y Alberdi, que conserva los muebles, la ropa y los objetos tal como estaban alrededor de 1900. Es la mejor forma de imaginar cómo vivían las primeras familias que se instalaron en esta punta de la Patagonia, con el viento, el frío y la distancia. Tiene información en español y en inglés.

6. Plaza San Martín y la Catedral Nuestra Señora de Luján

Frente a la Plaza San Martín está la Catedral Nuestra Señora de Luján, una iglesia de madera y chapa terminada en 1900 y declarada Monumento Histórico Nacional. Es uno de los edificios más fotografiados de la ciudad. Muy cerca, en Roca y Piedrabuena, está el Balcón de Roca, desde donde el presidente Julio A. Roca les habló a los pobladores en 1899.

7. El Museo Regional Padre Manuel Jesús Molina

El Museo Regional Padre Manuel Jesús Molina reúne fósiles y réplicas de dinosaurios de Santa Cruz, objetos del pueblo tehuelche y muestras de la fauna y la flora de la provincia. Es un buen plan para un día de mucho viento, y los chicos lo disfrutan.

8. El barco hundido Marjory Glen, en Punta Loyola

Hacia la boca de la ría, cerca de Punta Loyola, a unos 20 kilómetros al este de la ciudad, quedan los restos del Marjory Glen, un velero que se incendió y quedó varado en la costa. Con la marea baja se ve el casco sobre la playa, una postal muy fotogénica. Punta Loyola es una zona portuaria, así que se visita como paseo corto, en auto o en remís.

¿Qué hacer un día en Río Gallegos?

Si tenés un solo día, dedicalo a la ciudad, que se recorre a pie: Laguna Azul y Cabo Vírgenes quedan en direcciones distintas y cada una pide su propio tiempo.

  • Mañana: el Museo de los Pioneros, la Plaza San Martín, la Catedral Nuestra Señora de Luján y el Balcón de Roca.
  • Tarde: el Museo Regional Padre Manuel Jesús Molina y una caminata por la Costanera Ángel Sureda hasta el atardecer, mirando aves en la ría.
  • Con un día más: medio día para la Laguna Azul y la otra mitad para el Marjory Glen; o el día entero para Cabo Vírgenes en temporada de pingüinos.

¿Cuándo conviene ir a Río Gallegos?

La mejor época es de octubre a marzo: es la temporada de los pingüinos en Cabo Vírgenes, los días son largos y los caminos de la estepa están en mejores condiciones. En invierno hace mucho frío y los días son cortos, pero la ciudad se recorre igual y es una escala obligada para cruzar a Tierra del Fuego. El viento sopla todo el año: llevá rompevientos y gorro siempre.

Cómo llegar a Río Gallegos en micro

Desde Buenos Aires, los micros salen de la Terminal de Retiro y bajan por la Ruta Nacional 3 por toda la costa patagónica: el viaje dura unas 36 a 44 horas según el servicio. Llegás a la Terminal de Ómnibus de Río Gallegos, en Charlotte Fairchild y Paseo de los Arrieros. Desde Río Gallegos siguen los micros a Tierra del Fuego: hay pasajes a Río Grande y a Ushuaia, con el cruce en balsa del Estrecho de Magallanes.

Viajá en micro a Río Gallegos

Pasajes de micro a Río Gallegos

Si seguís hacia la isla, mirá qué hacer en Río Grande y qué hacer en Ushuaia. Y si venís bajando por la costa, hacé una parada en Puerto Deseado, con su ría y el pingüino de penacho amarillo.

Preguntas frecuentes sobre qué hacer en Río Gallegos

¿Dónde ver pingüinos en Río Gallegos?

En la Reserva Provincial Cabo Vírgenes, a unos 130 kilómetros al sur de la ciudad. La colonia de pingüinos de Magallanes está entre octubre y marzo.

¿Qué hacer un día en Río Gallegos?

Recorrer la ciudad a pie: el Museo de los Pioneros, la Catedral Nuestra Señora de Luján, el Museo Padre Molina y la Costanera Ángel Sureda al atardecer.

¿Dónde queda la Laguna Azul?

A unos 60 kilómetros al sur de Río Gallegos, cerca de la frontera con Chile, por la Ruta Nacional 3. Es una laguna dentro del cráter de un volcán apagado.

¿Cuánto tarda el micro de Buenos Aires a Río Gallegos?

Entre 36 y 44 horas según el servicio, saliendo de la Terminal de Retiro por la Ruta Nacional 3.

Compartí esta nota

Seguí leyendo en el blog

#CompañerosDeRuta

Nos vemos en la ruta

Guías para viajar en micro por la Argentina, escapadas para todo el año y lo nuevo de Plataforma10. Volvé cuando quieras: siempre hay un próximo viaje para planear. Y cuando tengas el destino, sacá tus pasajes en micro en Plataforma10.