Qué hacer en Río Grande, Tierra del Fuego: cabos, la Misión Salesiana y la capital de la trucha

Acantilados sobre el Atlántico, aves que llegan desde el hemisferio norte, la Misión Salesiana, el Desdémona varado en Cabo San Pablo y pesca de truchas.

Por Plataforma10 · · Actualizada el

La costa atlántica fueguina vista desde lo alto de un acantilado: una playa larga, el mar con olas y la estepa dorada bajo un cielo con nubes

Río Grande es la ciudad más grande del norte de Tierra del Fuego: queda sobre la costa atlántica, en la desembocadura del río que le da nombre, rodeada de estepa, estancias y acantilados. Si te preguntás qué hacer en Río Grande, la respuesta está en su costa, con cabos como Cabo Domingo, Cabo Peñas y Cabo San Pablo; en una reserva de aves playeras que llegan desde el otro extremo del continente; y en una historia propia, la de la Misión Salesiana, las estancias laneras y Malvinas.

No es un destino de montañas y glaciares como Ushuaia, sino de horizontes abiertos, viento y mar. Se recorre bien en un fin de semana y funciona como parada natural para quien cruza la isla en micro hacia el sur.

Dónde queda
En la costa atlántica del norte de Tierra del Fuego, sobre la Ruta Nacional 3
En micro
Desde Río Gallegos, unas 8 a 9 horas con el cruce en balsa del Estrecho de Magallanes; desde Buenos Aires, de 48 a 55 horas con transbordos
Mejor época
De diciembre a marzo: días largos y entre 10 y 15 °C
Cuántos días
Un fin de semana; uno más si querés ir a Cabo San Pablo

Las 9 mejores cosas para hacer en Río Grande

1. Subir al mirador de Cabo Domingo

Cabo Domingo está a unos 15 kilómetros al norte de la ciudad, junto a la Ruta Nacional 3. Es un acantilado de color ocre que se levanta unos 100 metros sobre el Atlántico, y desde arriba tenés una de las mejores vistas de la costa fueguina: la playa larga, las olas y la estepa que se pierde en el horizonte. En la cima hay un faro chico de la Armada que funciona desde 1933.

Desde el estacionamiento sale un sendero hasta la cima; también podés bajar por el camino costero y ver el acantilado desde la playa. El lugar tiene una historia dura: a principios del siglo XX, en la playa sur del cabo, fueron asesinados cientos de selk’nam, uno de los episodios del exterminio del pueblo originario de la isla.

2. Visitar la Misión Salesiana

La Misión Salesiana, al norte de la ciudad, es el lugar para entender los orígenes de Río Grande. Los salesianos se instalaron en la isla en 1893; la casa de la misión es de 1897 y la capilla de la Candelaria se inauguró en 1899. El conjunto fue declarado Monumento Histórico en 1983.

Su museo, dedicado a Monseñor Fagnano, cuenta la vida de la misión y su relación con los pueblos originarios, y suma un cementerio histórico, maquinaria y carros antiguos, y un espacio de ciencias naturales. Combinala con Cabo Domingo: quedan para el mismo lado de la ruta.

3. Mirar aves en la Reserva Costa Atlántica y Punta Popper

La costa de Río Grande forma parte de la Reserva Costa Atlántica de Tierra del Fuego, un sitio de importancia internacional para las aves playeras migratorias. Cada verano austral llegan desde el hemisferio norte especies como la becasa de mar y el playero rojizo, que pasan acá la temporada para descansar y alimentarse. También anidan bandurrias, cauquenes y chorlitos doble collar.

El sector más accesible es la Reserva Natural Urbana Punta Popper, en el sudeste de la ciudad, cerca de la desembocadura del río. Para llegar se pasa por el muelle y las viejas instalaciones del frigorífico CAP. En la costanera, entre las calles Córdoba y Lima, hay además un sendero interpretativo corto: un paseo tranquilo para hacer con binoculares.

4. Caminar el casco histórico: Plaza Almirante Brown y la Torre de Agua

El centro se recorre a pie. El circuito histórico pasa por la Plaza Almirante Brown, la antigua Torre de Agua y varias casas que conservan la arquitectura de los primeros años de la ciudad. Para cortar la caminata, el clásico es tomar un café en el Bar Roca, uno de los lugares más populares del centro.

5. Conocer el Museo Municipal Virginia Choquintel

El Museo Municipal Virginia Choquintel, inaugurado en 1992, cuenta la historia del norte de la isla: la cultura de los pueblos originarios, la historia contemporánea, la fauna y la flora, la exploración petrolera y la primera aerolínea que unió Tierra del Fuego. Tiene biblioteca, una sala de arte y un pequeño cine. Es el mejor plan para un día de mucho viento.

6. El Museo Malvinas Argentinas y los monumentos

Río Grande vive Malvinas muy de cerca. El Museo Malvinas Argentinas, inaugurado en 2014 por la asociación de veteranos de la ciudad, recorre en su sala «Malvinas en la Memoria» los hechos de la guerra y cómo los vivieron los riograndenses, con objetos y recuerdos de la época. Sobre la Avenida Héroes de Malvinas, frente al Batallón de Infantería de Marina N° 5, hay una serie de monumentos conmemorativos, que cada 2 de abril reúnen a la ciudad en el homenaje a los caídos.

7. Caminar hasta Cabo Peñas

Cabo Peñas está a unos 15 kilómetros al sudeste de la ciudad. Es un cabo bajo, de unos 30 metros, bueno para mirar fauna marina y caminar la costa de piedras. El camino a la cima atraviesa un campo privado, así que se llega caminando por la playa: calculá la marea antes de salir para no quedarte sin paso a la vuelta.

8. Ver el Desdémona en Cabo San Pablo

Cabo San Pablo es la excursión larga desde Río Grande: queda a unos 120 kilómetros al sur. Se toma la Ruta Nacional 3 y, en el desvío de la ruta complementaria «A», se hacen unos 40 kilómetros de ripio hasta la costa. Ahí te espera la postal más famosa del norte fueguino: el Desdémona, un carguero que en 1985, después de una avería y en medio de un temporal, fue varado a propósito en la playa por su capitán. Sigue ahí hasta hoy.

Hay dos senderos: uno corto, de 700 metros, que baja a la playa en una media hora, y otro de 2,2 kilómetros, cerca de una hora de ida, hasta el faro San Pablo. En invierno el terreno puede tener barro, hielo o nieve. Es un día completo: como no hay transporte público, se hace en auto o con una excursión.

9. Pescar truchas en la capital de la trucha

Una ley nacional declaró a Río Grande «Capital de la Pesca Deportiva de la Trucha». El río Grande es famoso entre los pescadores con mosca de todo el mundo por sus truchas marrones migratorias, que entran desde el mar y alcanzan tamaños enormes. La pesca se hace sobre todo en estancias y lodges de la zona, con temporada y permisos que se fijan cada año: consultá la reglamentación vigente en los canales oficiales de la provincia antes de ir.

¿Qué hacer un fin de semana en Río Grande?

Con dos días ves lo principal sin correr. La clave es agrupar por zonas: el norte (la misión y Cabo Domingo) en una mañana, el centro a pie y la costa sur en el segundo día.

  • Día 1: a la mañana, la Misión Salesiana y el mirador de Cabo Domingo, que quedan sobre la misma ruta al norte. A la tarde, el casco histórico: Plaza Almirante Brown, la Torre de Agua, un café en el Bar Roca y el Museo Malvinas Argentinas o el Museo Municipal Virginia Choquintel.
  • Día 2: aves en Punta Popper y la costanera a la mañana, y a la tarde la caminata por la playa hasta Cabo Peñas.
  • Si sumás un día: excursión de día completo a Cabo San Pablo y el Desdémona.

¿Cuándo conviene ir a Río Grande?

La mejor época es el verano, de diciembre a marzo: las temperaturas rondan los 10 a 15 grados, los días son muy largos y es cuando mejor se disfrutan los cabos, las caminatas y la observación de aves, que coincide con la llegada de las playeras migratorias. El viento está presente todo el año, así que llevá ropa en capas y un buen rompevientos aunque sea enero.

En invierno los días son cortos y fríos, pero la ciudad sigue activa: los museos y el centro se recorren igual, y es una buena base para seguir hacia los centros invernales de la zona de Ushuaia.

Cómo llegar a Río Grande en micro

Tierra del Fuego es una isla, así que el viaje por tierra tiene un tramo especial. Desde Río Gallegos los micros bajan por la Ruta Nacional 3, entran a Chile, cruzan el Estrecho de Magallanes en balsa y vuelven a la Argentina por el paso San Sebastián: son unas 8 a 9 horas, con dos pasos fronterizos. Llevá DNI vigente o pasaporte, porque se pasa por migraciones de los dos países.

Desde Buenos Aires, el viaje sale de la Terminal de Retiro y dura de 48 a 55 horas, con paradas y transbordos en el camino. Desde Ushuaia también hay micros, por la misma Ruta 3. Todos llegan a la Terminal de Ómnibus de Río Grande.

Si seguís viaje hacia el sur, mirá qué hacer en Ushuaia, a unas horas de micro por la misma ruta. Y si llegás desde el continente, aprovechá la escala con qué hacer en Río Gallegos. Para armar el viaje en la mejor época, tenés todo en vacaciones de verano.

Preguntas frecuentes sobre qué hacer en Río Grande

¿Qué hacer en Río Grande en un fin de semana?

Un día para la Misión Salesiana, Cabo Domingo y el casco histórico con sus museos, y otro para las aves de Punta Popper y la caminata a Cabo Peñas. Con un día más, la excursión a Cabo San Pablo.

¿Dónde queda Río Grande?

En el norte de la isla de Tierra del Fuego, sobre la costa atlántica y la Ruta Nacional 3, entre el paso San Sebastián y Ushuaia.

¿Cuál es la mejor época para visitar Río Grande?

El verano, de diciembre a marzo: los días son largos, la temperatura ronda los 10 a 15 grados y es la temporada de las aves playeras migratorias.

¿Se puede ir en micro de Buenos Aires a Río Grande?

Sí, desde la Terminal de Retiro, con transbordos: el viaje dura de 48 a 55 horas e incluye el cruce del Estrecho de Magallanes y dos pasos por Chile, así que necesitás DNI o pasaporte.

¿Qué es el Desdémona de Cabo San Pablo?

Un barco carguero que quedó varado en la playa de Cabo San Pablo en 1985 y nunca se retiró. Está a unos 120 kilómetros al sur de Río Grande.

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