Qué hacer en La Cumbrecita: la cascada, La Olla, el Cerro Wank y un pueblo peatonal entre pinos
El primer pueblo peatonal del país: la cascada, la pileta natural de La Olla, el Cerro Wank, el Río del Medio y la cocina centroeuropea, todo el año.

La Cumbrecita es un pueblo de montaña escondido en el Valle de Calamuchita, a unos 1.450 metros de altura, en las laderas de las Sierras Grandes. Calles de tierra y piedra, casas de estilo alpino entre pinos y abedules, arroyos con cascadas y ningún auto: es el primer pueblo peatonal del país. Si buscás qué hacer en La Cumbrecita, el plan es caminar, meterse al agua en verano, comer rico y bajar el ritmo.
Es un destino para todo el año, con un encanto distinto en cada estación. Acá tenés lo mejor para hacer, cómo armar el día si vas de excursión, qué hacer con chicos y cómo llegar en micro.
- Dónde queda
- En el Valle de Calamuchita, a unos 38 km de Villa General Belgrano y 120 km de Córdoba capital
- En micro
- Hasta Villa General Belgrano, desde Buenos Aires o Córdoba; de ahí, micro regional o excursión
- Mejor época
- Todo el año: verano para La Olla y el río, otoño por los colores, invierno por la chimenea
- Cuánto tiempo
- Un día alcanza para lo principal; dos o tres, para caminar sin apuro
Las 8 mejores cosas para hacer en La Cumbrecita
1. Recorrer el pueblo peatonal
El pueblo nació en 1934, cuando la familia Cabjolsky, llegada de Alemania, compró estas tierras para construir una casa de descanso; con los años se sumaron vecinos de muchos países de Europa, que plantaron los pinos y le dieron su estilo centroeuropeo. Desde 1996 no entran vehículos al centro: los autos y los micros quedan en el estacionamiento de la entrada y desde ahí se camina unos diez minutos.
El paseo por el centro pasa por la Plaza de los Pioneros, la fuente de los bomberos, el tablero de ajedrez gigante, las casas de té y los locales de artesanías, y por las esculturas talladas en troncos de los árboles que tiró una tormenta en 2012. Un pequeño museo reúne fotos y objetos de los primeros tiempos del pueblo.
2. Caminar hasta la cascada
La cascada del pueblo, de unos 18 metros, es la caminata más hecha y una de las postales de La Cumbrecita. Se llega por un sendero señalizado que sale desde la capilla, entre el bosque y las rocas. Es un recorrido corto, apto para casi todos, pero cerca del agua las piedras pueden estar húmedas y resbaladizas.
3. Bañarte en La Olla
La Olla es una pileta natural que forma el arroyo Almbach entre grandes rocas de granito, al final de la calle Liesbeth, a pocos minutos del centro. Es chica de superficie pero muy profunda, de unos 8 metros, con agua fría y transparente: en verano es el lugar para refrescarse, siempre con cuidado y sólo si sabés nadar bien.
4. Subir al Cerro Wank
El Cerro Wank es el mirador del pueblo. La subida, de alrededor de una hora, atraviesa un bosque de pinos y abedules y termina en una cumbre con vista sobre los techos de La Cumbrecita, el Valle de Calamuchita y las sierras. Con suerte, vas a ver jotes, halcones y hasta cóndores planeando.
5. Visitar la capilla
La capilla del pueblo la construyeron los propios vecinos en 1967 y es conocida como la capilla de todas las religiones, por su espíritu ecuménico. Además de visitarla, es el punto de partida del sendero a la cascada.
6. Bajar al Río del Medio
El Río del Medio corre por el fondo del valle, al pie del pueblo, entre piedras y ollas de agua clara. Bajar a su orilla es el plan de la tarde en verano: menos gente que en La Olla, sol sobre las rocas y lugar para el mate. En otoño, el bosque que lo rodea cambia de color.
7. Animarte a la aventura en el Peñón del Águila
Sobre el acceso al pueblo está el Peñón del Águila, un parque de aventura de montaña que funciona desde 2007: circuitos de tirolesas y plataformas entre los árboles, senderos, caminatas por el Río del Medio, cuatriciclos y un tren para recorrer el predio. También tiene su propia cervecería artesanal. Las actividades se suspenden con lluvia; conviene consultar horarios y tarifas antes de ir.
8. Probar la cocina centroeuropea
La gastronomía es parte del viaje: tortas vienesas y strudel en las casas de té, goulash, ahumados y cerveza artesanal en los restaurantes del pueblo. Después de una caminata, una merienda con torta casera frente al bosque es el mejor cierre del día.
¿Qué hacer en La Cumbrecita en un día?
Si vas de excursión desde Villa General Belgrano o Santa Rosa de Calamuchita, este es un día completo, todo a pie:
- Mañana: llegada temprano, paseo por el centro y la Plaza de los Pioneros, y subida al Cerro Wank antes de que apriete el sol.
- Mediodía: almuerzo en el pueblo, con cocina centroeuropea.
- Tarde: caminata desde la capilla hasta la cascada y, en verano, un rato en La Olla o en la orilla del Río del Medio.
- Merienda: torta vienesa en una casa de té antes de volver al estacionamiento.
¿Qué hacer en La Cumbrecita con niños?
Al ser peatonal, La Cumbrecita es un pueblo muy tranquilo para ir con chicos: pueden caminar sueltos por el centro, jugar en la plaza y en el tablero de ajedrez gigante. La caminata a la cascada es corta y les encanta, y en el Peñón del Águila hay tirolesas y circuitos de aventura para los más grandes. También se ofrecen cabalgatas y paseos en bicicleta por los alrededores.
Con chicos chicos, evitá los tramos más empinados del Cerro Wank y tené mucho cuidado en La Olla y en el río, que son profundos y tienen piedras resbaladizas.
¿Cuándo conviene ir a La Cumbrecita?
En verano es la temporada más concurrida: días cálidos, noches frescas y el agua de La Olla y del río como gran plan. El otoño es, para muchos, la mejor época: los árboles se ponen dorados, hay menos gente y el clima es ideal para caminar. La primavera trae el bosque en flor y temperaturas agradables. En invierno el pueblo se vuelve más íntimo, con mañanas de helada, chimeneas y chocolate caliente; si vas en esa época, en la nota de La Cumbrecita y Córdoba en invierno tenés cómo combinarla con Villa General Belgrano y La Falda.
¿Qué más hacer en el Valle de Calamuchita?
La Cumbrecita se combina con el resto del valle. Villa General Belgrano, a unos 38 kilómetros, es la base más cómoda para dormir, con su arquitectura centroeuropea y su Fiesta Nacional de la Cerveza en octubre. En el camino está Los Reartes, con su capilla de más de un siglo y las pircas de piedra de los comechingones. Más al sur, Santa Rosa de Calamuchita suma balnearios sobre el río, y el Embalse Río Tercero es el lugar para el kayak, el windsurf y la pesca.
Cómo llegar a La Cumbrecita en micro
La forma más práctica es viajar primero a Villa General Belgrano: hay micros directos desde Buenos Aires y desde Córdoba, que llegan por la Ruta 5. Desde ahí salen micros regionales a La Cumbrecita por un camino de montaña con muchas curvas, y también excursiones de agencias que hacen el viaje en el día. Como el pueblo es peatonal, todos los servicios dejan a los pasajeros a la entrada.
Viajá en micro a La Cumbrecita
Pasajes de micro a La CumbrecitaPara seguir armando el viaje, mirá qué hacer en Villa General Belgrano y en Santa Rosa de Calamuchita, o toda la provincia en la guía de qué hacer en Córdoba. Y en los fines de semana largos de 2027 tenés todos los feriados para elegir la fecha.
Preguntas frecuentes sobre qué hacer en La Cumbrecita
¿Dónde queda La Cumbrecita?
En el Valle de Calamuchita, en la provincia de Córdoba, a unos 38 kilómetros de Villa General Belgrano y unos 120 kilómetros de Córdoba capital, a 1.450 metros de altura.
¿Qué hacer en La Cumbrecita en un día?
Recorrer el centro peatonal, subir al Cerro Wank a la mañana, almorzar en el pueblo y a la tarde caminar hasta la cascada y, en verano, bañarte en La Olla.
¿Cómo llegar a La Cumbrecita en micro?
Hay que llegar a Villa General Belgrano, con micros directos desde Buenos Aires y Córdoba, y desde ahí tomar un micro regional o una excursión hasta la entrada del pueblo.
¿Se puede entrar en auto a La Cumbrecita?
No. Es un pueblo peatonal: los vehículos quedan en el estacionamiento de la entrada y el centro se recorre a pie.
¿Qué hacer en La Cumbrecita con niños?
Pasear por el centro sin autos, caminar hasta la cascada, jugar en la plaza y, para los más grandes, las tirolesas del Peñón del Águila.